Hasta hace poco años, la actividad económica dominante en la inmensa mayoría de los municipios de Lanzarote era la agricultura y en menor medida la pesca. No obstante, en la actualidad el turismo constituye la principal fuente de recursos.
La llegada del Turismo en la década de 1960 supuso una rápida transformación de la Isla, con la extensión de la electrificación, la instalación de plantas desaladoras que aseguran el abastecimiento de agua, etc.
Se crean centros turísticos en Puerto del Carmen y más tarde en Costa Teguise y Playa Blanca, y recientemente Puerto Calero y de forma simultánea el artista lanzaroteño César Manrique comienza el diseño y realización de la red de Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo, ejemplo de integración de la intervención humana en el paisaje de la Isla, y representativos de una conciencia de respeto y cuidado de la Naturaleza propia de Lanzarote.
Lanzarote empieza a crecer, y el sector turístico atrae a una importante inmigración del resto del Estado y del mundo. Esta población multicultural disfruta del desarrollo de las infraestructuras, los servicios asistenciales y de numerosas actividades culturales.
El desarrollo que experimenta la Isla se produce de forma armónica con la Naturaleza, lo que convierte a la Isla en ejemplo de desarrollo sostenible reconocido por la UNESCO en 1993 con la declaración de Reserva de la Biosfera. Lanzarote es asimismo pionera en Canarias en el planteamiento de nuevas fórmulas de desarrollo y ordenación turística, destinadas a que residentes y visitantes sigan disfrutando de un territorio de enorme belleza y singularidad.