Las técnicas de cultivo desarrolladas por los campesinos lanzaroteños, suponen un arte, que sabe utilizar al máximo las adversas condiciones que ofrece el medio. Tanto los enarenados, bien sean naturales o artificiales, como los cultivos en jable y en grietas, representan referentes de gran valor cultural. Sólo de esta forma es posible sacarle a esta tierra quemada, frutos de reconocido valor, caso de las uvas, que proporcionan un vino de justa fama.
En el aspecto artesanal se señalan los trabajos de palma y las rosetas y encajes.
El folklore musical tiene su representación en la veterana agrupación Ajei.