Si bien la base tradicional de la economía del municipio ha sido la agricultura, sin embargo, su proximidad a la capital insular ha comportado un destacado cambio en la actividad de sus habitantes, que han pasado al sector servicios, especial- mente construcción y turismo.
En la zona del jable el suelo se dedica a la producción de cebollas, boniatos y legumbres. La viña predomina en los mantos lávicos de más reciente formación, quedando vestigios de su antigua ocupación por las higueras.
La ganadería tiene una importancia relativa. Los rebaños de cabras, que producen un excelente queso, se cuidan también por los recientes campos de lava, así como en sus aledaños, en la parte norte del término municipal.
Pese a ello, de la tierra agrícola disponible, sólo se cultiva un escaso 30%, del que, a su vez, los viñedos ocupan más del 40% y las cebollas casi el 30%.