Es de interés recorrer el término municipal. Como bien describe Agustín de la Hoz, la típica construcción del municipio es punto a considerar en una visita cultural a este término.
Destaca luego la iglesia parroquial de San Roque. Como hemos indicado, la primitiva ermita sufre ampliaciones y reformas. Visitándola, podemos contemplar sus bellas naves y su techumbre mudéjar.
Guarda esta iglesia en su interior un Cristo atribuido a Luján Pérez y una Virgen de Candelaria, obra del discípulo de Luján, Femando Estévez.
También es de interés el santuario de Nuestra Señora de los Volcanes, levantado por los vecinos en gratitud por la protección recibida de la Virgen en las erupciones de l730. Fue abierto al culto hacia 1781, acabándose el actual santuario en 1861 una vez restaurada la primera edificación.
El Parque Nacional de Timanfaya reúne el área afectada por las erupciones de 1730-36, así como por la de 1824 (Volcán Nuevo). En el Islote de Hilario, de curiosos antecedentes históricos, se observa un singular fenómeno de anomalías térmicas, debido al calentamiento del acuífero, que provoca el ascenso del vapor de agua y el recalentamiento del terreno, registrándose altísimas temperaturas a pocos centímetros de la superficie.
El Parque Natural de La Geria, acoge gran parte del espacio afectado por las erupciones de los siglos XVIII y XIX, que no se incluyen en el Parque Nacional. De gran valor ecológico resultan los islotes, caso de la Caldera Blanca, Islote del Cortijo,... Especial curiosidad encierra la erupción del Tinguatón (1824), con formas únicas en el volcanismo canario, como son la serie de simas o pozos (Simas del Diablo), producto de la actividad de tipo hidromagmática.