La gran actividad volcánica que ha tenido lugar en la isla durante toda su historia, creó numerosas grutas como consecuencia del discurrir de las lavas, entre ellas algunas afamadas como la Cueva de los Verdes o los Jameos del Agua.
Muchas eran conocidas y utilizadas por los antiguos pobladores como morada o como refugio ante las invasiones de los piratas, y todas siguen conservando hoy en día su estado original.
Una ocasión única para conocer la poderosa ferza de un volcán desde los más profundo de la tierra.